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11 Març 2016 a 14:00

¿Qué sucede con los contratos de mis trabajadores al jubilarme?

¿Qué sucede con los contratos de mis trabajadores al jubilarme? // Imatge pixabay.com

¿Qué sucede con los contratos de mis trabajadores al jubilarme? // Imatge pixabay.com

Quizás usted, que está a punto de jubilarse, se ha preguntado en alguna ocasión cuáles son sus obligaciones respecto de los contratos de sus trabajadores. En este artículo trataremos de dar respuesta a las dudas más habituales cuando se da esta circunstancia en la empresa.

Como punto de partida, debemos plantear los distintos escenarios que pueden llegar a producirse en el momento de la jubilación del empresario. Existen dos puntos principales que marcarán las características del proceso de extinción de los contratos, así como los derechos y obligaciones de este respecto a sus trabajadores:

  • Si el empresario actúa como empresario individual o lo hace a través de una sociedad mercantil.
  • Si al jubilarse el empresario, continúa o no la actividad del negocio a través de terceros.

Si es el empresario individual es el que realiza la actividad en nombre propio y tiene trabajadores contratados, al jubilarse y poner fin a la actividad, la relación laboral con los empleados se extingue, teniendo éstos el derecho a una indemnización que corresponde con una mensualidad. Esta situación no figura en ningún caso como despido.

Ahora bien, en el caso de que el empresario actúe a través de una sociedad mercantil mediante la que tenga contratados a sus trabajadores, en el momento de poner fin a su vida laboral no podrá finalizar los contratos simplemente por jubilación. Y aquí existen dos modalidades para proceder al despido de los empleados, optando por el objetivo si son cinco o menos los trabajadores, o mediante un despido colectivo si los trabajadores superan esta cifra. En estos casos, el empresario debe saber que los empleados tienen derecho a una indemnización de veinte días por año trabajado, con un máximo de doce mensualidades.

Eso sí, sea un empresario individual o a través de una sociedad mercantil, los escenarios descritos son válidos únicamente en el caso de que la actividad del negocio no continúe. ¿Quiere saber qué sucede en caso contrario?

Otro aspecto a tener en cuenta es si, tras la jubilación, cesa o no la actividad de la empresa. En caso de que esta continúe, bien a través de los herederos o por la venta del negocio, la jubilación no es causa para extinguir el contrato laboral de los trabajadores. Ante esta situación, el nuevo empresario debe de quedar subrogado en los derechos y obligaciones laborales y de la Seguridad Social del empresario al que sucede, y tanto el antiguo empresario como el nuevo son responsables solidarios de las obligaciones laborales anteriores a la sucesión. ¿Qué queremos decir con esto? Que los contratos tienen que seguir, y los trabajadores deben de seguir prestando sus servicios al nuevo empresario.

Toquero Assessors

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